Historias de Facundo Cabral
A)Pregunté a la Madre Teresa en Calcuta: ¿cuándo descansa? y me dijo:
Descanso en el amor. Le pregunté: ¿cuál es el lugar del hombre? y me dijo:
Donde sus hermanos lo necesitan. Le dije: nunca la escuche hablar de
política, y me dijo: Yo no puedo darme el lujo de la política, una sola
vez me detuve 5 minutos a escuchar un político, y en esos 5 minutos se
me murió un viejecito en Calcuta.
B)Cada vez que yo entraba a la casa de la Madre Teresa, sentía que Dios
recién había salido.
C)Una señora, impresionada por ver a la Madre Teresa bañar a un leproso, le dijo:
yo no bañaría a un leproso ni por un millón de dólares, a lo que Teresa
contestó: Yo tampoco porque a un leproso solo se lo puede bañar por amor.
D)Pregunté a un viejo Tarahumara Chino
Porqué no usaban armas para defenderse de los cuatreros, y me dijo: Si
las armas fuesen necesarias, habríamos nacido con ellas.
E)Me dijo un campesino chino: Si quieres ser feliz un día emborráchate,
si quieres ser feliz una semana cásate, si quieres ser feliz toda la
vida se jardinero.
F)Cuando me fui de mi casa, niño aún, mi madre me acompañó a la estación,
y cuando subí al tren me dijo: Este es el segundo y último regalo que puedo hacerte,
el primero fue darte la vida, el segundo la libertad para vivirla.
G)La oración dilecta de mi madre decía: Señor, te pido perdón por mis
pecados, ante todo por haber peregrinado a tus muchos santuarios,
olvidando que estás presente en todas partes. En segundo lugar, te pido perdón
por haber implorado tantas veces tu ayuda, olvidando que mi bienestar
te preocupa más a ti que a mi. Y por último te pido perdón por estar
aquí pidiéndote que me perdones, cuando mi corazón sabe que mis pecados
son perdonados antes que los cometa, ¡tanta es tú misericordia amado Señor!.
Autor: Facundo Cabral

0 Comments:
Post a Comment
<< Home