Saturday, June 19, 2004

SALMO 129

Estaba un sacerdote manejando hacia su parroquia y en la carretera se encuentra con una monja conocida, para y le dice: "Madre, suba que la llevo al convento".
La monja sube y se sienta en el asiento del copiloto, hace un cruce de piernas y el habito se le abre un poquito y se le ve la pierna.
El padre se le queda mirando y sigue manejando, al rato le toca la pierna y la monja le dice: "Padre acuérdese del Salmo 129".
El Padre le pide disculpas y sigue manejando.
Al rato otra vez le toca la pierna y la monja le dice: "Padre, acuérdese del Salmo 129".
El Padre se excusa diciendo: "Perdóneme hermana, pero usted sabe, la carne es débil".
Después de un rato la monja se baja y el Padre llega a su parroquia.
Va rápidamente a buscar la Biblia,
Encuentra el Salmo 129 que dice...
"Seguid buscando y allá arriba encontrarais la Gloria..."



MORALEJA para los HOMBRES:

¡Entiendan de una vez por todas que las mujeres jamas les van a decir
que SI directamente!


MORALEJA para las MUJERES:

Si no se quieren quedar con las ganas... ¡¡¡HABLEN CLARO!!!

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